Tipos de sudoración

Tipos de sudoración y cómo tratarlos

Fecha
5 mayo, 2022

¡El sudor! Odiado por muchos, pero muy necesario para el cuerpo. Entre sus principales funciones está regular la temperatura corporal, eliminar ciertas toxinas del organismo y limpiar la superficie externa de la piel; sin embargo, hay que reconocer que, a veces, la sudoración excesiva se termina convirtiendo en un problema difícil de controlar. Para saber cómo atacarla es importante reconocer los tipos de sudoración, cuál se considera normal y cuál no.

Tipos de sudoración: hiperhidrosis y sudoración   

Antes de conocer los tratamientos disponibles para la sudoración excesiva, aprendamos a reconocer los tipos de sudoración que tenemos y qué la ocasiona:

Sudoración

Es una reacción natural del cuerpo. Como lo mencionamos al comienzo, tiene diferentes funciones que ayudan a los procesos cotidianos del ser humano. Se presenta, principalmente, cuando hay altas temperaturas, al ejercitarse o al someterse a ciertas situaciones de estrés.

Se determina por dos tipos de glándulas:

  • Las ecrinas: están distribuidas por toda la superficie corporal, pero se concentran en las palmas de las manos, las plantas de los pies, frente, rostro y pecho. El sudor segregado por las glándulas ecrinas está formado por agua y diversos ácidos, minerales y urea. Es inodoro y estéril.
  • Las apocrinas: se encuentran, principalmente, en las axilas y en la zona genital. El sudor que producen es más denso, con más cantidad de ácidos grasos y otros lípidos, de tal forma que cuando entra en contacto con las bacterias que se encuentran en la superficie de la piel producen el olor corporal.

Hiperhidrosis

Esta, por otro lado, es uno de los tipos de sudoración donde la persona produce sudor de forma descontrolada e impredecible, incluso, cuando la temperatura está fresca o el cuerpo se encuentra en reposo. También se conoce como sudoración excesiva. Ahora bien, la hiperhidrosis se divide en dos tipos:

  • Primaria: es focalizada y se limita a las axilas, palmas de las manos, plantas de los pies, zona craneofacial y otras regiones específicas. No se sabe exactamente qué desencadena su aparición, pero se cree que se debe a factores hereditarios.
  • Secundaria: puede ser focalizada o generalizada, afectando una mayor parte de la superficie del cuerpo y sus causas vienen determinadas por factores como enfermedades, tumores, condiciones hormonales, consumo de drogas, obesidad entre otros.

Tratamientos

Aunque estos datos funcionan como base para reconocer ciertos comportamientos de nuestro sudor, es importante que todos estemos muy bien informados antes de someternos a medidas que puedan ser irreversibles o que, quizá, no solucionen el problema. No se recomienda realizar ninguno de estos tratamientos sin la supervisión e indicación de un médico especialista.

Antitranspirantes

Más allá de utilizar productos comerciales, en caso de sudoración excesiva se recomienda el uso de antitranspirantes especialmente indicados y formulados para este tipo de condiciones. Es importante tener especial cuidado con los ingredientes que se encuentran en algunos productos, pueden ser irritantes para nuestro tipo de piel.

Botox

La toxina botulínica tipo A (Botox) fue aprobada por la FDA en 2004 para el tratamiento de la sudoración excesiva en las axilas, una afección llamada hiperhidrosis axilar primaria. Pequeñas dosis de toxina botulínica purificada inyectadas debajo del brazo bloquean temporalmente los nervios que estimulan la sudoración. Los efectos secundarios incluyen dolor en el sitio de la inyección y síntomas similares a la gripe.

Botox en las axilas

Iontoforesis

Consiste en el paso de corriente eléctrica a través de la piel, lo que conllevará a un reposo temporal de las glándulas sudoríparas. Se emplea en las formas de hiperhidrosis focal o localizada, especialmente, en manos y pies, ya que pueden ser fácilmente sumergidas en el agua.

Adicionalmente, recordemos que ciertas condiciones de sudoración pueden ser ocasionadas por enfermedades u otras patologías subyacentes. Antes de recurrir a estos tratamientos, evalúa con tu médico de confianza tu estado de salud y la posibilidad de atacar los problemas de sudoración excesiva desde otros aspectos.