Página de inicio > Situaciones incómodas: mantén el control con estos consejos

Situaciones incómodas: mantén el control con estos consejos

Fecha
17 junio, 2020

Nuestro cuerpo nos delata, sobre todo cuando estamos frente a situaciones incómodas. Empezamos a temblar, sudar, nuestro rostro se contorsiona en muecas que no se pueden replicar. Lo peor es que todo lo hacemos de forma automática. Y más si somos mujeres.

Cuando caemos en cuenta, estamos totalmente expuestos frente a nuestro interlocutor o grupo de amigos. Con estos consejos podrás tener más control sobre tus reacciones y enfrentar las situaciones embarazosas de forma asertiva:

¿Qué te hace sudar cuando estás en una situación embarazosa?

Muchas veces nos incomodamos. Estamos bañados en nuestro propio sudor por el impacto de situaciones embarazosas. Puede tratarse de una discusión, una reunión importante, un discurso frente al público o algún problemilla con nuestra pareja.

Esto es más común de lo que crees. Tiene que ver más en con la forma en que asumimos las cosas que la cuestión en sí.

Situaciones incómodas: situaciones que debemos dejar ir

La forma en la que reaccionamos instantáneamente a situaciones incómodas tiene algo de historia. Responde a una reacción fisiológica que viene desde la prehistoria. Una forma de protegernos frente a momentos embarazosos o estresantes.

Conociendo esto, sabrás que puedes entender de dónde vienen tus primeras respuestas y empezarás a entender cómo responde tu cuerpo.

La regla de oro: no sudar en situaciones incómodas

Felicidades. Si has llegado hasta aquí es porque estás decidido a ver un cambio. Crearás una estrategia que te permita tener control ante situaciones embarazosas.  

Empieza con estos dos pasos:

  1. Hazte consciente de ti mismo:empieza a identificar tus puntos de mayor estrés y aprende a manejarlos. Que no te controlen a ti.
  2. Suelta la incomodidad:lo sabemos, suena más fácil escribirlo que hacerlo. Pero podrás hacerlo con paciencia y hábitos saludables.

Formas de desconectarte y procesar situaciones embarazosas.

La relajación es una de las técnicas más eficaces de hacer frente a las situaciones incómodas. Sigue estas medidas, respira hondo y permite el paso a emociones más positivas:

  • Reserva tiempo para ti: dedícate una media hora en un baño relajante.
  • ¡Diviértete! Sal a recrearte en los sitios donde mejor la pasas.
  • Cuida de otro ser vivo: puede ser incluso la planta que tienes en el cuarto.

¿Dónde es más frecuente el sudor cuando estamos incómodos?

Para muchos el sudor o la transpiración es una molestia incómoda, que se incrementa cuando enfrentamos situaciones embarazosas de mujeres.

El olor corporal que suele seguir al sudor es, probablemente, aún más incómodo, sobre todo para las mujeres. Si bien tu sudor es prácticamente inoloro, puede adquirir un aroma repulsivo cuando entra en contacto con bacterias de piel.

Es más probable que el olor aparezca en determinados sitios, como las axilas y los pies, que están más protegidos. Por ejemplo, dentro de calcetines, zapatos, telas sintéticas. Lo que ocasiona que estas zonas permanezcan más húmedas y calientes.

Sudor en las manos ante situaciones embarazosas

¿Te has fijado cómo se manifiestan los nervios en las manos? No puedes evitar moverlas o incluso sudan excesivamente.

Esta reacción ante situaciones incómodas es más común de lo que se piensas. Si eres de las que les pasa esto, ten cerca siempre un pañuelo para secártelas.

Relación entre las emociones y las situaciones incómodas

El sudor y el olor corporal pueden depender de tu estado de ánimo, tu alimentación, algunos medicamentos y trastornos médicos. En las mujeres, los niveles hormonales pueden influenciar sobre cómo manejamos situaciones incómodas de mujeres.

Como cada persona es única, trata de saber cuál es la regla para ti. Eso te puede ayudar a identificar cualquier cambio inusual.

Respuesta del cerebro ante situaciones incómodas

Lo normal cuando intentas algo diferente o alejado de tu zona de confort es que recibas de tu cerebro un mensaje o señal que te invite a evitar la acción. Al mismo tiempo, el mismo órgano que te inhibe te enviará señales de incomodidad. Esto porque no estamos viviendo lo que queremos vivir.

Su modus operandi es repeler lo desconocido. Por eso es común que tengamos mucho miedo cuando enfrentamos situaciones embarazosas.

Paciencia: la clave para mantener el control cuando estás incómodo

Tendemos a ser muy pacientes con los demás, pero no con nosotros mismos. Para vivir de manera saludable y enfrentar situaciones incómodas hay que tener paciencia con uno mismo. Además, prestar atención a nuestros sentimientos.

Si lo hacemos, en poco tiempo aprendemos a diferenciar las sensaciones. Es algo que traemos dentro y podemos aprender a usarlo.

Prácticas de lenguaje corporal para situaciones incómodas

Podemos utilizar nuestro cuerpo para calmar nuestros nervios y los de otros en situaciones incomodas. Aquí te mostramos algunos comportamientos que podemos adoptar:

  • Sonreír: el simple hecho de sonreír en el punto correcto de una conversación puede hacer que la otra parte tenga más probabilidades de estar de acuerdo con lo que estás diciendo, o seguir adelante, aunque no se esté de acuerdo.
  • Asiente constantemente: el acto de asentir con la cabeza también es suficiente para hacer sentir bien a quien está incómodo. Solo moviendo la cabeza de esta forma estamos invitando a nuestro interlocutor a emitir menos signos de incomodad.

Dejar claro que estás escuchando: deja en claro que estás interesada en lo que tiene que decir tu interlocutor. Así, hará señales cómodas en poco tiempo.

También te puede interesar